Origen e historia

La urbanización comenzó a proyectarse en los años 60 como un enclave residencial privado. A diferencia de otros desarrollos urbanos de la época en Valladolid, El Montico se concibió bajo el concepto de ciudad jardín pinariega.

En esa época un anuncio en la prensa daba publicidad a la venta de parcelas en El Montico y ofrecía textualmente “todas las ventajas de la gran ciudad y ninguno de sus inconvenientes”. Esta es una de las frases que mejor resume las peculiaridades de nuestra urbanización.

El objetivo era ofrecer un espacio de desconexión en un entorno de pinar consolidado, situándola a unos 25 km de la capital.

 

Desde sus inicios, se apostó por parcelas de gran tamaño, y grandes zonas comunes, respetando en la medida de lo posible, la casi totalidad del arbolado existente.

Con el paso de las décadas, la urbanización evolucionó de ser un lugar puramente de verano a una zona residencial permanente. Con servicios y estructuras propios como un supermercado, una capilla y un club social que sirve de punto de encuentro vecinal.

Además cuenta con instalaciones de tenis, pádel, fútbol, baloncesto y piscina, diseñadas para fomentar un estilo de vida saludable dentro del recinto.

Los más de 30 km de calles permiten disfrutar de la tranquilidad de largos paseos, y grandes recorridos para montar en bici o correr sin salir de la urbanización